Por Litzy Alvarado Antonetty
Legisladora Municipal, PIP
Recientemente,
el municipio de Salinas comenzó a construir a la ligera un camino que debería
permitir a los residentes de la comunidad de Villa Esperanza tener un acceso
confiable y seguro a sus hogares, así como ser una salida primaria en caso de
un tsunami.
Al
inaugurar el nuevo puente sobre el Río Nigua de Salinas en el 2014, se cerró la
salida principal y confiable que tenía Villa Esperanza, comunidad que lideró
desde Salinas la lucha en contra del propuesto gasoducto del sur hace once años.
Lamentablemente,
el ex alcalde Carlos Rodríguez Mateo no tomó acciones para que ese importante acceso
a la comunidad se mantuviera abierto, cuando se propuso la construcción del
puente bajo su administración.
Objeciones de la alcaldesa
Durante
años los residentes pidieron a la alcaldesa Karilyn Bonilla Colón que
construyera un nuevo acceso seguro, pero la mandataria había puesto excusas
para no construirlo.
De
hecho, en el 2014 la comunidad le presentó varias alternativas a la alcaldesa,
pero esta dijo que no tenía dinero para hacerlo y que le tomaría al menos 2
años construirlo. Sin embargo, un año más tarde el municipio aportó $150,000.00
para un paseo lineal en otra área, cuyo costó total fue de $400,000.00.
Hace
5 años Bonilla Colón se comprometió a reunirse cada dos o tres meses con la
comunidad de Villa Esperanza para darle seguimiento a este y otros asuntos,
pero no cumplió con su palabra.
Acciones del PIP
Durante
los pasados dos cuatrienios, la representación del Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP) en la Legislatura Municipal de Salinas, promovimos reuniones
y comisiones, hicimos propuestas y dimos seguimiento a este asunto de la
seguridad de Villa Esperanza.
Una
de las propuestas era que se permitiera la remoción temporera de una verja en
la calle D de la Urb. La Margarita, que permitiera a los residentes de Villa
Esperanza salir y entrar a su comunidad, mientras se construía el nuevo acceso.
También
se debía propiciar un diálogo entre los residentes de Villa Esperanza, la Urb.
La Margarita y Villa Cofresí. A través de una de las calles de esta última comunidad
se proponía conectar el nuevo acceso o camino, y sus residentes expresaron
oposición al mismo.
Existe
temor que esta construcción sea un subterfugio para viabilizar un propuesto hotel
de la corporación Salinas Waterfront Investment, con la cual el municipio de
Salinas ha negociado anteriormente el desarrollo de este acceso.
Construyendo a la ligera
Ante
la urgencia, debido al episodio de temblores en el área sur del país, el
municipio decidió hacer apresuradamente el camino que por tanto tiempo se negó
a hacer.
Esta
acción se hizo sin consultar a las comunidades ni propiciar el diálogo social
necesario para realizar tan importante camino de forma correcta.
Además,
para hacer el acceso hay que pasar a través de un humedal, y los vecinos
desconocen si el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales dio los
permisos necesarios, qué tipo de construcción se va a realizar, si es una
construcción permanente o provisional, si se evaluaron todas las alternativas, y
por qué la alcaldesa no dialogó ni informó a las comunidades sobre su
intensión.
El nuevo acceso seguro de
Villa Esperanza era necesario hace 5 años y lo es ahora. Pero, es deber de la
administración municipal fomentar el diálogo y la participación ciudadana en la
toma de decisiones, ser transparentes en los procesos y no esperar a que
ocurran los temblores y advertencias de tsunami para darle tranquilidad y paz a
la gente.

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