Fecha:
2 de octubre de 2019
Lugar:
Arlington, Virgina (VA)
Mi
nombre es Víctor Alvarado Guzmán, soy portavoz del Comité Diálogo Ambiental de
Salinas, Puerto Rico. Esta organización es miembro del colectivo Resistencia
contra la quema de Carbón y sus Cenizas tóxicas (Resistencia RCC), que cuenta
con 16 organizaciones de todo Puerto Rico, las cuales llevamos años luchando
contra la quema de carbón y el depósito de cenizas tóxicas, que en nuestro país
son producidas por la delincuente empresa AES.
Primero,
quiero criticar la decisión de la EPA de no traducir al español la regla
propuesta y por negarse a realizar audiencias públicas en Guayama, una de las
comunidades más afectadas con las nefastas decisiones de esta agencia y con la
contaminante planta de carbón de AES, que lleva 17 años produciendo cenizas
tóxicas y lanzando químicos peligrosos al aire diariamente.
Tuve
la oportunidad de visitar en Washington el Monumento a Abraham Lincoln. Además
de la impresionante imagen del presidente Lincoln, me fije en una frase que
esta escrita sobre la misma: “En este templo, como en los corazones de las
personas para quien salvó la Unión, el recuerdo de Abraham Lincoln está
consagrado para siempre”.
Al
leer esto, entendí la diferencia abismal que existe entre las comunidades que
participan de la audiencia pública y la EPA.
Las
personas que participaron expresando todos los problemas de salud que tienen,
debido al contacto que han tenido con las cenizas de carbón, lo hablan de
corazón. Desde su experiencia real. Mientras ellos hablan de corazón, la EPA y
las corporaciones hablan de dinero y de ganancias para sus negocios.
Vivo
en Salinas, Puerto Rico, junto a mi esposa Litzy y mi hijo Víctor Daniel. Mi
esposa es sobreviviente de cáncer. Los que han pasado por este proceso, saben
cómo se impacta a toda la familia. Pero ella no es la única.
Según
el Registro de Cáncer de Puerto Rico, entre el 2002 y el 2016, Salinas es el
sexto pueblo (de 78) con más incidencias de cáncer. De hecho, Salinas, Santa
Isabel, Arroyo y Guayama están entre los primeros 10 municipios con más
incidencias de cáncer.
Estos
4 pueblos son los mismos donde más cenizas tóxicas de carbón enterró la empresa
AES entre el 2004 y el 2011. En Guayama
se depositaron 1,021,010 toneladas de cenizas; en Salinas 609,608; en Arroyo
225,635 y en Santa Isabel 69,695. En estos pueblo se identificaron 18 lugares
donde estos residuos peligrosos están expuestos en contacto directo con las
personas.
En
general, diez de los catorce pueblos donde la carbonera AES envió sus
desperdicios de cenizas, están igual o por encima del promedio de cáncer en
todo Puerto Rico.
Y
ahora ustedes, la EPA amiga de la carbonera AES, por pura avaricia, quiere dar
permiso a esos buitres corporativos para tirar su basura radiactiva, una vez
más, en el patio de nuestras comunidades.
La
AES produce diariamente entre 600 a 1,000 toneladas de cenizas. Desde hace casi
10 años, esta empresa mantiene una montaña ilegal de cenizas tóxicas a la
intemperie, en la parte trasera de sus instalaciones. Esta montaña o pila de
cenizas, que actualmente contiene 400,000 toneladas de este residuo tóxico, es
la más grande de E.E.U.U y sus territorios. Es 40 veces más grande que la
segunda pila de cenizas que está en Alaska, la cual contiene 11,000 toneladas.
En
el 2017, muestreos realizados donde está la montaña de cenizas de AES en
Guayama, demostraron que estos residuos están contaminando el acuífero en el
área de la planta. En los muestreos originales se encontraron indicios de
radiactividad, y rastros de Arsénico, Cromo, Selenio y Molibdeno. En muestreos
posteriores, se demostró como el Selenio, Litio y Molibdeno, rebasaron entre
cuatro y 14 veces los parámetros máximos permitidos por la EPA.
Sin
embargo, ni a la EPA ni al gobierno de Puerto Rico les importa que la AES siga
contaminando y que esta desparramara más de dos millones de toneladas de
cenizas tóxicas en 14 municipios. Muchas de estas cenizas fueron enterradas
sobre acuíferos, cercanos a ríos y quebradas.
En
un análisis reciente se encontró que, cenizas expuestas en Salinas y Guayama, y
en contacto con familias, contienen Arsénico entre 9 a 22 veces por encima del
parámetro de seguridad que establece la EPA para áreas residenciales.
Estudios
que se han realizado en las comunidades de Miramar y Puente de Jobos, las más
cercanas a la planta de AES, han demostrado la precariedad de salud que sufren
las familias residentes de estos lugares. El propio Inventario de Emisiones
Tóxicas (TRI, por sus siglas en inglés), realizado por la EPA, reconoce que la
AES es la segunda fuente de más emisiones tóxicas al aire en todo Puerto Rico.
Insistimos
que el gobierno debe establecer una emergencia de salud en estas comunidades.
Y
ahora la EPA, con las enmiendas que sus amigos de AES le han redactado, quieren
extender a todo Puerto Rico esta pandemia. La EPA y AES quieren convertir
nuestro país en un gran Superfondo. Como los superfondos de Pines, Indiana, o el
campo de golf Battlefield en Chesapeake, Virginia. La EPA y AES han inundado
con polvo tóxico a las personas y contaminado el agua subterránea, incluyendo a
cientos y quizás miles de otras comunidades en su propio país, y ahora, por consideraciones
económicas de las empresas, quieren ampliar ese desastre.
No
lo permitiremos. Si ustedes aprueban estas bárbaras enmiendas, desde ahora les
advertimos que las comunidades confrontaremos sus camiones llenos de tóxicos en
cualquier parte que quieran depositarlas.
No
más carbón, no más cenizas, fuera AES de Puerto Rico y no a las intenciones
contaminadas de la EPA.
Víctor
Alvarado Guzmán
Resistencia
RCC
(787)
543-9981
resistenciarcc@gmail.com

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